15 nov. 2005

La P-41 de Adrián

Cuatro momentos
más allá del cuerpo
Festival EsCultura 2005

Sala Nacional de Exposiciones
Noviembre 4 al 30

Curadores
Gregorio Bello Suazo, Leticia Escobar,
Madeleine Imberton y Rodolfo Molina



Imagen de Virgen María
Catedral de San Vicente
Finales siglo XIX
Madera policromada


Grito
Pedro Urruela
Madera tallada y pintada


Cabeza de escultura
(Xipe Totec)
Período Post-clásico
Cerámica



Coexistencia
Miguel Martino
Madera ensamblada y tallada



Frágil
Cristina Gozzini
Vidrio y nylon
2004


Venus
Julio Reyes
Pigmentos minerales s/fibra de vidrio



80% fibra sintética, 20% fibra natural
Ana Beatriz Deleón
Malla metálica y papel



Salvador David
Jacqueline Orams
Intervención



Virgen de Guadalupe
Anónimo
Relieve en madera pintada



Figura antropomorfa erguida
con sonajas tipo “oriental”

Período clásico
Cerámica



Hacha de Xipe Totec
Período post-clásico
Escultura lítica



Máscara

Ciro Rodríguez
Madera pintada



Máscara de jaguar
Ciro Rodríguez
Madera pintada




Efigie de persona “olmecoide”
Período Pre-clásico
Escultura lítica


Efigie de persona en posición fetal
Período Pre-clásico
Escultura lítica





Imagen de María Magdalena
Iglesia de San Vicente
Mediados siglo XIX
Madera policromada




Ha sido nuestra intención crear un concepto de exhibición con carácter contemporáneo en el sentido de utilizar y contraponer lenguajes, estilos y propuestas en el que como conjunto, se nos están hablando de un pasado, de un futuro, y de mundos paralelos que subsisten en el arte salvadoreño.

Cuatro momentos más allá del cuerpo, se refiere al cuerpo como material de recurso de la muestra, no como finalidad última de la misma, de manera que hemos incluido desde una figura antropomorfa, hasta objetos o imágenes que puedan sugerir una presencia.

Esta variedad de expresiones con sus paralelos , contrastes o coincidencias , reflejan la pluralidad de la producción artística salvadoreña, y el panorama a veces confuso, que nos rodea actualmente; al final, quizás lo importante, no sea el poner a las piezas en competencia, sino entenderlas dentro de su contexto respectivo.

La muestra tiene la ambición de sugerir a un El Salvador, que asume una relación diferente con su pasado, no ya con una visión cajonera, folclorista y paternalista, sino con naturalidad, curiosidad e interés genuino, asumiéndolo como algo a ser investigado y disfrutado.

La exhibición tiene una intención liberadora, en cuanto nos permite apreciar diferentes posibilidades de expresión, en un contexto excepcional, alejándonos de rigores puristas, que poco tienen que ver con la realidad salvadoreña, menos aun con nuestros tiempos, y el sincretismo que vivimos.

Rodolfo Molina

(Texto que acompaña la muestra)