22 ene. 2011

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO: A Modular Framework







A Modular Framework
Eduardo Navas / SAL-USA


A groundbreaking exhibition that brings together artists from Latin America that have been producing new media work since the mid-nineties.


Modular Framework is an exhibition that brings together artists from Latin America, or artists who have ties to Latin America, and have been producing new media work since at least the mid-nineties, when new media and digital art began to take shape. Most of the works included in this exhibition are recent, and were chosen as examples of diverse and rigorous art practices. The artists, themselves, while they crossover to art practice at large, are pioneers in digital and new media art in their own countries and for this reason they were invited to participate in A Modular Framework.


This exhibition is the first of its kind in the Central American Region, and as such its purpose is to better acquaint the local culture with new media and digital art practice. At the same time, the exhibit is designed as a marking point, a fragmentary modular assessment of the rich production of new media art by a specific set of artists who share similarities in their approach to the medium of digital art as a proper practice. The works included comment in one way or another on interconnectivity and possibilities of communication by exploring diverse interests from politics to aesthetics.

The exhibit takes place in two venues, the Cultural Center and the Museum of Santa Tecla in San Salvador. Here I share brief descriptions and images of the installations:

Fernando Orellana, El Salvador/USA
Plain Text (2008)
(Installation with plasma screens)

This work is inspired by the Infinite Monkey theorem, which proposes that if one has an infinite number of monkeys and typewriters, one can assign the monkeys to write any text.

Belén Gache, Argentina
Wordtoys (2006)
(Website)

An online work in which the user can explore various periods of literature. “Wordtoys” comments on the works of Carol, Cervantes, and Borges among many others.

Mayra Barraza, El Salvador
100 dias en republica de la muerte (2006)
100 Days in the Republic of Murder

(blog)

A blog that reported on violent murders that took place in El Salvador for 100 days, between September and December 2006. “Republic of Murder” functions as a space to reflect on Salvadoran violence.

Arcangel Constantini, México
Atari Noise: Como en su casa (

2000 al presente)
Atari Noise: At home
(Installation)

This installation consists of a typical middle class living room from the 1980’s, in which teenagers would play Atari video games. The Atari console has been hacked by the artist to present abstract patterns.

Brian Mackern, Uruguay
El Temporal de Santa Rosa (2002)
The Storm of Santa Rosa
Audio-visual installation

This installation was inspired by the Storm of Santa Rosa which took place between the 20th of August and the 8th of September of 2002, in Montevideo, Uruguay. "The Storm of Santa Rosa" repositions the map of the Americas upside down.

Gustavo Romano, Argentina
IP Poetry (2006)
(Audio Visual Installation)

Poems created according to online searches. Pre-defined phrases are finished according to what is found on Google, following the original phrase.

Giselle Beiguelman, Brazil
Sometimes (2007)
(Interactive projection/ Generative Video)
Since 2007 Sometimes is part of the ZKM Collection

A metaphorical installation that comments on the connection between mobile technology and the urban landscape. “Sometimes” encourages the gallery visitor to manipulate imagery taken originally with a cell phone by the artist.

Paul Ramirez-Jonas, Honduras/USA
Another Day (2003)
(Instalación de tres monitores / three monitors installation)

This video installation consists of three monitors that show the sunrise taking place in 90 cities around the world. Another Day is designed to make reference to airports and train stations.

B.A.N.G. Lab Collective and Electronic Disturbance Theater, USA
Transborder Immigrant Tool (2010)

This application is a code-switch created by Electronic Disturbance Theater and Bang Lab. The software is designed to convert disposed cellphones into navigational systems between the border of the United States and Mexico. The software is presented as an art installation to open a space for dialogue and discuss the complexity of borders in a time of global immigration.

Antonio Mendoza, Cuba/USA
Idiotrobot.com (2010)
(Two Channel Installation)

A two-channel installation that also functions on the web. Idiotrobot.com juxtaposes two quicktime movie clips, which are remixes of pop-cultural imagery found just about everywhere.

Isabel Restrepo, Colombia
Atandocabos (2010)

Atandocabos is a video projection that integrates personal histories to objects of sentimental value in juxtaposition with autobiographic imagery. In this installation a hidden object is exposed as the user moves in front of the screen.


LO QUE EL VIENTO SE LLEVO: Caput Mortuum Suite





Caput Mortuum Suite

Leinchin Micke / DEN


The work of salvadoran artist Mayra Barraza -¨a coded protest against human disgrace¨- in exhibition at Pfeister Gallery in Denmark.

The works of Barraza count in video, photography, painting, ceramics, drawing, text and events and are destined to a determined and moral voice in favour of intimacy, relations and belief to transcend evil, suppression and injustice. “Capita Mortua* Suite” is the rare contradiction in terms of a coded protest against human disgrace and poverty in the gang land controlled Salvadoran suburbs; how commercial exploitation and a corrupted genealogy restrain a vast majority of people in a deprived status quo and claim everyday casualties and numerous of deaths: It is where the Baroque turns claire-obscure; where centuries of crafted artistic tradition meets current concepts of free expression and the finest of the classics and the modern merge into a contemporary and Barraza. Rembrandt, Kiefer, Goya, Kosuth refer to Barraza.


* Plural


LO QUE EL VIENTO SE LLEVO: Poemas de Montreal






El oficio testimonial de un poeta residente en la tierra

David Escobar Galindo / SAL


Colección Las Dos Orillas -de la Editorial Delgado- se acerca a la orilla del cielo con la publicación de "Poemas de Montréal" del poeta René E. Rodas.


El poeta René E. Rodas acaba de publicar, en la Colección Las Dos Orillas, de la Editorial Delgado de la Universidad Dr. José Matías Delgado, su libro "Poemas de Montréal", que recoge dos poemarios que se suceden en el tiempo: "El libro de la penumbra", iniciado en México D. F, en 1987 y concluido en Montréal, Canadá, en 1999; y "El museo de la nada", escrito en Montréal en 2003. La Colección de la que forma parte este volumen acoge alternativamente a poetas de América y de España, y comenzó nada menos que con una antología de sonetos del notable poeta y excepcional sonetista español Carlos Murciano, que hizo personalmente la selección.


Esta vez, la Colección se enriquece con dos testimonios palpitantes de la vivencia propia y compartible del poeta René Rodas en tierras distintas y distantes de su solar natal. La geografía ha sido siempre para los salvadoreños una experiencia existencial irresistible. Desde que tenemos memoria, somos país de emigración, y eso pone inevitablemente un sello de destino, tanto para los que se van como para los que se quedan. Seres con maleta lista, sea literal o simbólica, vivimos aquí y allá, en el aquí que creemos vivir y en el allá que nunca llegaremos a poseer de veras; y eso se ha magnificado y dramatizado en los tiempos recientes, cuando la guerra y cuando la posguerra. Y el aprendizaje es incesante, como lo es en toda forma del vivir que se anima a ser tal. Acostumbrados a los afanes de la guerra y entrenados en ellos, desde mucho antes de que esta detonara porque ya no podía más, fuimos sorprendidos por los afanes de la posguerra (me cuesta decir paz, aunque la firmé con tanta convicción), en los que nos falta tanto por aprender. Y eso abarca desde luego el oficio de la poesía, que merece también salir a los aires nuevos, a revivirlos con emoción intrépida.


La lectura lenta y recurrente de estos dos poemarios de René Rodas me ha producido, en primer término, la impresión inquietante del tránsito. Más allá de las diferencias formales, que en todo caso son significativas, pero que nunca dejan de ser incidentales, entre estos dos poemarios hay una diferencia que yo calificaría como diferencia de palpitación. "El libro de la penumbra" quiere ser una corriente mansa de aguas anímicas profundamente revueltas; "El museo de la nada" nos propone un desafío irónico, y por instantes sarcástico, que lleva en sí muchas semillas de anuncio transicional, tanto en la vida del poeta como en la realidad que lo circunda. ¿Qué puede significar todo esto? Aventurémonos a algunas conjeturas, lo cual en poesía no sólo es válido, sino generalmente revelador.


En el curso de estos dos ríos personales que confluyen hoy en un estanque de páginas, el poeta va dejándonos conocer –de seguro en más subconsciente que consciente— algunas experiencias privadas de su oficio circulatorio. Las palabras también son flujos sanguíneos, que van del corazón a las periferias; es decir, de la vivencia propia a la vivencia compartida. El poeta es un solitario en desafío. Desafía los contrastes de la realidad interna y los sinsentidos de la realidad externa. De esto surgen, inevitablemente, una proyección metafísica y una convicción irónica. La primera prevalece en "El libro de la penumbra" y la segunda domina en "El museo de la nada". Son como las dos caras de la misma identidad, o de la misma soledad, según como quiera vérsele.


En el primero de esos poemarios, el poeta Rodas se deja llevar por un versículo que está en el vecindario inmediato de la prosa poética. En el segundo, el verso es más contenido y sintético. Nada de esto es casual. "El libro de la penumbra" va tratando de atrapar, como una atarraya magnética, los productos existenciales más entrañables; "El museo de la nada" es el flujo casi fotográfico de la experiencia en los entornos del ser personal. En el primero, el poeta se asusta de sí mismo porque no hay nadie más ante el espejo; en el segundo, se burla de sí mismo porque los demás se prestan a ser víctimas propiciatorias. Al final, todo es uno: la palabra que sangra por la vena, la sangre que se evapora entre los desvelos escritos.


Como todos los poetas de veras, René Rodas es poeta de su tiempo por la sencillísima razón de que está en el tiempo. Y, en la contemporaneidad poética salvadoreña, que tampoco tiene límites precisos, es una voz que se hace oír para ser oída. De la lectura de sus versos queda la sensación viva de que lo dicho es obra. Y eso basta para permanecer. Hay que leer este libro. Nada más.