15 mar. 2006

Imagen en movimiento

de Luis Valdivieso
Hugo Martínez


El Sr. Luis Valdivieso ofreció un Taller de Lenguaje Cinematográfico del 13 a 17 de febrero en el Centro Cultural de España de El Salvador, para estudiantes y profesionales de los medios audiovisuales, en el cual estuvieron presentes 18 alumnos y catedráticos de diferentes Universidades y Escuelas de Arte y Comunicaciones de El Salvador.

Luis Valdivieso es Miembro de la Asamblea de Directores, realizadores cinematográficos y audiovisuales españoles (ADIRCAE), miembro de la Directors Guild of America y miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Ha trabajado con reconocidos directores como Eloy de la Iglesia, Juanma Bajo Ulloa y José Luis García Sánchez. Como profesor ha impartido cátedra de guión cinematográfico en varias universidades españolas. En El Salvador fue Director del Centro de Vídeo de la UCA y asesor de producción del Canal 33- Tecnovisión. Ha impartido cursos en la UCA, en la Universidad Nacional y la Fundación Julia Díaz.

En el taller se vieron los temas del mito y el invento, la influencia de otras artes, el lenguaje, el tamaño de los planos, los movimientos de cámara, los componentes de la estética cinematográfica, los componentes narrativos, exposiciones por grupos y una práctica de la comprensión del lenguaje cinematográfico.

Le preguntamos su opinión del uso en nuestros días de la cámara, del ángulo aberrante tan de moda en la televisión; y cual cree que es el camino para que un cine sea moderno y no ecléptico o mal realizado, sino constructivo y que lleve una dirección correcta. Valdivieso nos contestó por correo electrónico lo siguiente:

Imagen constructiva

Avanzar forma parte intrínseca del ser humano, cuando no se avanza se produce el estancamiento, lo que provoca el efecto de retraso en cualquier tipo de desarrollo.

Pero igual que cuando uno camina, busca los senderos más adecuados para llegar al objetivo final, así se debe avanzar en cualquiera de los caminos a los que nos debemos enfrentar. Si se avanza, equivocándose de camino, uno se puede perder, sin llegar a tener posibilidades de regresar ni de avanzar.

A través de los siglos, la especie humana ha ido avanzando sin cesar en la búsqueda constante de expresión y comunicación, abriendo puertas desde su presente al futuro.

Todo avance implica un riesgo, es la frontera de la aceptación o no de cualquier propuesta de desarrollo. Pero el paso hay que darlo, el riesgo hay que afrontarlo sabedores que se puede caer en el error.

La imagen en movimiento ha tenido, en sólo 110 años, una progresión espectacular, el cine, la televisión, la informática…, se han convertido en medios con capacidad para llegar a cualquier rincón del mundo. Eso hace que la responsabilidad de los medios sea de una gran trascendencia, su influencia es enorme.

En el cine se han dado pasos muy importantes desde el punto de vista lingüístico, la cámara cómo herramienta de escritura fílmica, los diferentes significados de los planos; por su tamaño, angulación y movimiento, la continuidad y confrontación de planos dado en el montaje, el sonido con todas sus variantes, la iluminación cómo componente estético, etc… Todos estos elementos unidos son los que hacen posible una narración cinematográfica, y doy por seguro que irán surgiendo otros elementos que potenciarán aún más el lenguaje cinematográfico.

Elementos, sean cuales sean, que deben de tener como premisa principal facilitar aún más la comprensión del significado de las imágenes. Hay que tener en cuenta que los diferentes medios audiovisuales se complementan, pero cada uno tiene sus propias formas de expresarse. Cuando se habla de novedades de estilo en el cine, introduciendo ángulos “aberrantes”, distorsionan el encuadre, es decir demasiado. Claro que en algún momento puede ser un gran efecto para significar, por ejemplo desestabilidad emocional, pero eso no da carta blanca para que se utilice frívolamente. Todo nuevo avance en la lingüística de la imagen, bienvenido sea, tiene que aportar, es decir, debe sumar poder narrativo, si no de nada vale, se encuentra perdido en un camino, confundido en el punto del cruce para avanzar o regresar.

La televisión, la informática…. con sus peculiaridades, admite formas de la imagen que no tienen porqué equiparse al cine. Pero, siempre, todas las imágenes en cualquier medio audiovisual deben cumplir la misma regla, aportar poder narrativo, desarrollar la expresión, facilitar la comprensión y ampliar la comunicación.