13 jul. 2009

Editorial - Anamnesis

Anamnesis


Anamnesis

(del griego αναμνησις, anámnesis = traer a la memoria) significa 'recolección', 'reminiscencia', 'rememoración'.

Azarosa y misteriosa puede ser esa recolección de experiencias verdaderamente íntimas, como en la enigmática película de culto del holandés Frans Zwartjes, de quien hemos tomado prestado el título para esta edición dedicado a la memoria.


Al recordar, los tiempos se entretejen en un vaivén dictado solo por un ritmo interior, como en la novela de Ramiro Lacayo cual pieza musical a cuatro voces, quien en este número -en una veloz entrevista- expone las ideas principales que la alimentaron.

Y aunque toda memoria es una ficción recreada, la fotografía en las artes visuales es al menos una herramienta tradicionalmente utilizada para documentar y resguardar la memoria. Testimonio de ello es la obra de Julio Zadik y más contemporáneamente Edgar Romero. Cada quien testigo de su tiempo y de su postura ante el mundo. Julio Zadik registra desde una estética contemplativa la Guatemala que le rodea: de bellos paisajes y gentiles figuras. Edgar Romero enfrentado a la guerra con cámara en mano, sabe que su mirada puede traducirse a una llamada de auxilio para los desamparados y se atrinchera en las zonas de conflicto.

El extracto de la obra de Coetzee que presentamos aquí es una reflexión sobre el poder de una imagen para recolectar recuerdos y suscitar pensamiento. “I keep exploring. Under the persistent pressure of my imagination, acute and morbid in the night, it may yet yield.”

Conscientes también de cómo se puede construir una identidad nacional a partir de los elementos comunes en la historia, en este número nos acompañan fotografías del acervo del Museo de la Palabra y la Imagen. En ensayos Carmen González-Huguet hace lujo de una extraordinaria memoria con un recorrido por los cines salvadoreños y la cartelera de los pacíficos años sesenta hasta los días previos a la guerra civil.

La obra de Vik Muñiz -aquí con un remake de la imagen del Ché en un twist irónico, realizada con el alimento básico de los pobres para ser comprado por los más ricos- es atractiva precisamente porque se ubica entre la memoria construida y nuestra memoria individual. Un paso más cercano a sí misma, Muriel Hasbún se ubica entre la memoria familiar y personal para crear lo que ella llama “un refugio contra el silencio y el olvido.” Mientras que Jacinta Escudos en su relato nos presenta lo que bien podría ser un hombre atrapado en el pasado: “Siente que algo lo jala por detrás y piensa que sus propias maniobras lo están enredando más en los hilos.”


Un refugio, una trampa, un espejo de doble cara, la memoria es camaleónica. Puede ser también, como en el film de Zwarthes una experiencia desgarradora y por lo tanto liberadora.
“Not I” de Beckett, es un recuento en primera persona de algo que sucedió, no a la mujer que lo relata sino a la que fue en el pasado:

“dusk . . . sitting staring at her hand . . . there in her lap . . . palm upward . . . suddenly saw it wet . . . the palm . . . tears presumably . . . hers presumably . . . no one else for miles . . . no sound . . . just the tears . . . sat and watched them dry . . . all over in a second . . .”